BREVE HISTORIA DEL MONASTERIO DE LA SANTISIMA TRINIDAD CALI
Somos una Comunidad con más de 120 años de andadura, nacida del corazón apasionado de una mujer, la Madre Mercedes de la Santísima Trinidad, que quiso traer la belleza del Carmelo Descalzo a su tierra caleña, consciente de la necesidad de almas orantes en esta Iglesia particular y en esta sociedad.
Inició la fundación de este Monasterio en 1874 con dos monjas del Carmelo de Bogotá que habían regresado de su exilio en España -M. Mercedes y Hna. Marciana- habitando al principio una casa cercana a la Iglesia de Santa Rosa y pasando luego a ocupar el Monasterio que se levantó al lado de la Ermita.
La comunidad de Bogotá asumió la fundación destinando cuatro religiosas. Fue inaugurada oficialmente el 11 de marzo de 1904, dedicándola a la Santísima Trinidad y bajo la jurisdicción del Arzobispo de Popayán, hasta la creación de la diócesis de Cali.
Sintiéndonos muy hijas de Santa Teresa de Jesús, trabajamos desde nuestra vida orante y fraterna por ser tales cuales ella nos pintaba en sus deseos, para que venga el Señor a regalarse con nosotras y que valgan nuestras oraciones[1], , siendo vivo testimonio del amor de Cristo para los hombres, y una efectiva ayuda para quienes se acercan solicitando nuestra oración; muy particularmente para los defendedores y predicadores de la Iglesia, nuestros Pastores que encuentran en nosotras un apoyo espiritual para su misión apostólica.
La fraternidad, pilar fundamental en el pensamiento teresiano, es don de Dios y construcción nuestra que nos esforzamos en agradecer, cuidar y construir en los detalles de cada día pues en esta casa “todas han de ser amigas, todas se han de amar, todas se han de querer, todas se han de ayudar”[2]
En nuestra jornada se alterna, con gran equilibrio, la oración litúrgica, la oración personal, la vida sacramental, el estudio, el trabajo y la recreación.
Nos esforzamos para que nuestro Monasterio sea pequeña Betania del Divino Huésped, morada de amor, lugar de descanso. Que sea cielo para que las almas se sumerjan, de corazón a corazón, en la profundidad de Su Misterio y se celebre la fe alimentada por los sacramentos; que siempre resuene una alabanza jubilosa que armonice las voces de los ángeles y de los hombres y se eleve constante una plegaria por la salvación del mundo.
Conscientes de que nuestro principal trabajo es “contentar a Dios”, pero también de que el trabajo es participación en Su obra creadora y fuente de nuestro sustento, transformamos nuestro hacer en altar donde el trabajo de las manos y las intenciones de los corazones se presentan al Señor de la mies. Nuestro trabajo remunerado es la atención en la pequeña hospedería y la elaboración de productos de panadería y de elementos para el culto.
El 24 de agosto de 2017 inició el proceso de Refundación encomendado al Monasterio de Medellín y al que se fueron uniendo monjas de otras Comunidades, dando así un nuevo impulso vital a esta presencia que poco a poco se va consolidando.
[1] Cf. C. 1,2
[2] C 4, 7
Bogotá – Bucaramanga – Cali – Garagoa – Girardota – La Ceja – La Estrella – Medellín – Pereira – Popayán – Sibundoy – Villa de Leyva